Firma y sello en cada página
Nuestros traductores oficiales firman y sellan todas las páginas, no solo la última. Es lo primero que revisan las entidades.
Traducción oficial de RUT, declaración de renta y certificados tributarios, con firma y sello. Antes de cotizar conviene saber cuál de esos documentos te están pidiendo, porque la palabra DIAN se usa para varios documentos distintos, y uno de ellos ni siquiera lo expide la DIAN.
Firma y sello
Cada página firmada y sellada por nuestros traductores oficiales.
Sello y firma oficial
Firmada y sellada por nuestros traductores oficiales.
Entrega en 24h
Cotización inmediata y traducción express para trámites urgentes.
+5.000
Páginas traducidas este año
+1.000.000
Palabras traducidas este año
+800
Documentos entregados este año
Aceptados por entidades nacionales e internacionales
Una traducción oficial no es un archivo traducido y ya. Esto es lo que lleva el documento que te entregamos.
Nuestros traductores oficiales firman y sellan todas las páginas, no solo la última. Es lo primero que revisan las entidades.
La declaración de uno de nuestros traductores, con sus datos de traductor oficial, que es lo que acredita que la traducción es oficial en Colombia.
NIT con dígito de verificación, códigos CIIU, número de formulario y los códigos de verificación del sistema, reproducidos para que la entidad pueda cruzarlos.
El PDF llega listo para adjuntar. Si el trámite exige el impreso, lo despachamos a cualquier ciudad del país.
Cuando una entidad extranjera pide documentos de la DIAN, casi nunca dice cuál. Y son varios, con funciones distintas y costos de traducción distintos.
Y uno que casi todo el mundo mete en el mismo saco: el certificado de existencia y representación legal no lo expide la DIAN sino la Cámara de Comercio. Si te lo pidieron, lo estás buscando en la entidad equivocada.
Esto ahorra tiempo y a veces un trámite entero, así que va temprano.
Los consulados y las universidades suelen pedir tax returns, y la traducción literal lleva a todo el mundo a buscar una declaración de renta. Pero en Colombia no todas las personas están obligadas a declarar: si tus ingresos y tu patrimonio están por debajo de los topes del año, simplemente no existe una declaración tuya que traducir.
Lo que sí existe, si eres asalariado, es el certificado de ingresos y retenciones. Es el formulario 220 de la DIAN, lo expide tu empleador como agente retenedor y debe entregarlo a más tardar el 31 de marzo del año siguiente. Resume lo que te pagaron y lo que te retuvieron, que es exactamente la información que busca quien pide un tax return.
Si eres independiente, contratista o dueño de negocio, ahí sí lo normal es la declaración de renta, y suelen pedir dos o tres años.
Antes de encargar nada, pregúntale a la entidad si acepta el certificado de ingresos y retenciones cuando no hay obligación de declarar. Casi siempre sí, y evita tener que explicar por carta por qué no tienes un documento que nunca existió.
Vale decirlo claro porque hay quien cobra por conseguirlo. El RUT se descarga desde el portal de la DIAN con tu usuario, en PDF, sin intermediarios y sin costo.
Lo único que conviene revisar antes de mandarlo a traducir es que esté actualizado. Si cambiaste de dirección, de actividad económica o de responsabilidades tributarias y el RUT no lo refleja, la traducción va a reproducir fielmente un documento desactualizado, y quien lo reciba verá la inconsistencia con el resto de tu papeleo.
Nosotros traducimos el RUT que nos mandes. Actualizarlo es un trámite tuyo con la DIAN y es previo.
Son documentos de códigos y cifras, y ahí es donde se dañan.
Si el documento trae un código o un QR de verificación, no lo tapes en el escaneo. Es lo que le permite a la entidad extranjera comprobar que el documento es auténtico sin depender de la traducción.
Hay una diferencia útil frente a otros documentos financieros. Un estado financiero lo emite una empresa, así que es un documento privado y para apostillarlo hay que pasar antes por notaría. El RUT y la declaración de renta los emite la DIAN, una entidad pública, así que ese paso intermedio normalmente no hace falta. El certificado de ingresos y retenciones, en cambio, lo expide tu empleador: es un documento privado y pasa primero por notaría.
La apostilla se tramita en línea en el portal de la Cancillería. Algunos documentos necesitan un paso previo antes de apostillarlos, y el mismo portal te dice cuándo aplica, así que conviene mirarlo antes de dar por hecho el camino corto.
Y si lo que te piden es apostillar la traducción y no el original, ahí vuelve a aparecer la notaría: la Cancillería no apostilla la firma del traductor, hay que reconocerla ante notario y se apostilla la del notario, conforme a la Resolución 1959 de 2020.
Ninguno tiene que ver con el idioma, y todos se evitan antes de pagar.
Si no sabes cuál de los documentos te toca, mándanos lo que te pidieron tal como te lo escribieron y te decimos qué documento colombiano corresponde, antes de cotizar nada.
Los documentos tributarios aparecen casi siempre como prueba de ingresos o de existencia formal, en trámites de tres tipos.
Nuestro Proceso
Cuatro pasos simples para obtener tu traducción oficial con validez internacional, sin correos largos ni esperas innecesarias.
Recibe un precio claro en menos de un minuto. En la cotización ves el precio y el tiempo de entrega antes de pagar. Si tu documento necesita revisión, un experto lo cotiza personalmente.
Paga en línea de forma segura. Asignamos tu documento de inmediato a uno de nuestros traductores oficiales.
Descarga tu traducción con firma y sello oficial. Entrega garantizada en 24 horas para la mayoría de documentos.
Según el destino
Si ya sabes a dónde van tus documentos de la DIAN, revisa qué exige esa autoridad antes de traducir. Los requisitos de formato y de certificación no son iguales en los cuatro países.
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