Firma y sello en cada página
Nuestros traductores oficiales firman y sellan todas las páginas, no solo la última. Es lo primero que revisan las entidades.
Traducción oficial de tu licencia colombiana con firma y sello, en 24 horas. Antes de pedirla, mira la primera sección: para muchos viajes lo que sirve no es una traducción sino el permiso internacional, y cuesta menos que descubrirlo en el mostrador de la rentadora.
Aceptado por Cancillería
Formato oficial que cumple las reglas de la autoridad migratoria.
Sello y firma oficial
Firmada y sellada por nuestros traductores oficiales.
Entrega en 24h
Cotización inmediata y traducción express para trámites urgentes.
+5.000
Páginas traducidas este año
+1.000.000
Palabras traducidas este año
+800
Documentos entregados este año
Aceptados por entidades nacionales e internacionales
Una traducción oficial no es un archivo traducido y ya. Esto es lo que lleva el documento que te entregamos.
Nuestros traductores oficiales firman y sellan todas las páginas, no solo la última. Es lo primero que revisan las entidades.
La declaración de uno de nuestros traductores, con su número de resolución, que es lo que acredita que la traducción es oficial en Colombia.
Frente y reverso reproducidos con la misma estructura del original, para que la entidad pueda comparar los dos documentos lado a lado.
El PDF llega listo para adjuntar a un formulario. Si el trámite exige el impreso, lo despachamos a cualquier ciudad del país.
Son dos documentos distintos y resuelven cosas distintas. Esta es la parte que más plata ahorra, así que va antes que cualquier otra.
El permiso internacional de conducción es el documento pensado justamente para conducir fuera del país. En Colombia lo expide el Automóvil Club de Colombia, tiene vigencia de un año y funciona como una versión reconocida de tu licencia en los países que lo aceptan. Si vas de turista y lo que quieres es alquilar un carro o que la policía entienda tu licencia en una requisa, eso es lo que te van a pedir.
La traducción oficial entra en otro terreno: cuando un trámite en inglés necesita el contenido de tu licencia por escrito y certificado. Un canje de licencia en un país anglosajón, una aseguradora que estudia un siniestro, un empleador que verifica que manejas cierta categoría, un expediente migratorio donde la licencia va como soporte de identidad o de residencia.
Los dos no se estorban y a veces conviven: el permiso internacional para conducir y la traducción oficial para el trámite escrito. Lo que no funciona es usar uno donde piden el otro.
Estos son los casos que nos llegan de verdad, no una lista teórica.
Si el país de destino habla español, no hay nada que traducir. Para España, México, Ecuador, Chile o Argentina tu licencia ya está en el idioma correcto, y lo que puede faltarte es otra cosa: el canje, un examen o una apostilla.
Homologar la licencia es un trámite del país de destino, no de Colombia, y cada uno pone sus reglas. Dos ejemplos que ilustran los extremos.
España tiene convenio de canje con Colombia: para carro y moto se canjea sin volver a examinarse, mientras que las categorías de camión y bus sí exigen examen teórico y práctico. Hace falta residencia legal, la licencia vigente y que la hubieras obtenido antes de residir allá; la DGT la verifica contra el RUNT. Y como España habla español, ahí no hay traducción que pagar.
En Estados Unidos y Canadá la regla no es nacional sino de cada estado o provincia. Algunos tienen acuerdo de canje, otros te hacen repetir examen, y varios piden la licencia traducida como parte del expediente. Por eso no hay una respuesta única: la que vale es la de la oficina de tránsito donde vas a hacer el trámite.
Pregúntales dos cosas concretas antes de pagar nada: si aceptan traducción hecha en Colombia, y si además exigen el permiso internacional. Con esas dos respuestas ya sabes qué comprar.
Una licencia es un documento corto, y justo por eso los errores se notan. Esto es lo que entregamos.
La apostilla la expide la Cancillería y se tramita en línea en su portal. Para una licencia no siempre la piden: lo más común es que quieran el permiso internacional o la traducción, y nada más.
Si te la piden, ten en cuenta el orden. Lo habitual es apostillar el documento original y traducir después todo, apostilla incluida. Si lo que te piden es apostillar la traducción, la Cancillería no apostilla la firma del traductor: hay que reconocerla ante notario y se apostilla la del notario, conforme a la Resolución 1959 de 2020.
Y una distinción que evita un gasto inútil: la traducción no prueba que tu licencia esté vigente, solo dice qué dice el documento. Si lo que quieren es la prueba de vigencia, eso sale del RUNT, no de nosotros.
Casi todos se pueden evitar con una pregunta hecha a tiempo.
Si no sabes cuál de los dos documentos te toca, escríbenos antes de pagar y te decimos qué pedir, aunque la respuesta sea que no nos necesitas.
La licencia se traduce menos de lo que la gente cree, pero cuando toca, toca por alguno de estos motivos.
Nuestro Proceso
Cuatro pasos simples para obtener tu traducción oficial con validez internacional, sin correos largos ni esperas innecesarias.
Recibe un precio claro en menos de un minuto. En la cotización ves el precio y el tiempo de entrega antes de pagar. Si tu documento necesita revisión, un experto lo cotiza personalmente.
Paga en línea de forma segura. Asignamos tu documento de inmediato a uno de nuestros traductores oficiales.
Descarga tu traducción con firma y sello oficial. Entrega garantizada en 24 horas para la mayoría de documentos.
Según el destino
Si ya sabes a dónde va tu licencia de conducción, revisa qué exige esa autoridad antes de traducir. Los requisitos de formato y de certificación no son iguales en los cuatro países.
Preguntas frecuentes
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